Durante Cumbre Tajín, el Conversatorio de danzantes restaura la memoria y preserva la tradición

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***Autoridades tradicionales de la danza y de la música del Totonacapan se

reunieron para abordar el tema de la salud en los danzantes y músicos tradicionales y de todas las personas.

***El Conversatorio se lleva a cabo todos los días en la sala Esperanza Dionisio del Nicho de la UV en el Parque Takilhsukut.

Papantla Veracruz, a 17 de Marzo del 2018.-Hoy en día nos enferma prácticamente todo: los refrescos, los productos enlatados. Antes comíamos lo que daba la madre naturaleza, estamos dañando nuestro cuerpo. Pero también la energía nos está enfermando: cuando nosotros hacemos algo tenemos que pedir permiso a quien nos heredó lo que estamos haciendo, tenemos que respetar lo que hacemos y debemos pensar en cómo afecta a los compañeros —dice Agustín Andrés García, médico tradicional, al ser entrevistado durante el Conversatorio de Músicos y Danzantes Tradicionales del Totonacapan que se lleva a cabo en el marco del Festival Cumbre Tajín 2018, en el Parque Takilhsukut, en Papantla, Veracruz.

La décimo novena edición del Festival, del 16 al 20 de marzo, ofrece cientos de actividades culturales en el Parque Takilhsukut —talleres, juegos, sanaciones, ceremonias, conciertos, terapias alternativas— y en Papantla, así como recorridos diurnos en la zona arqueológica de El Tajín.

Agustín Andrés García resume su visión en torno a la enfermedad:

—Cuando es de doctor, es de doctor; y cuando es de medicina tradicional es de medicina tradicional, hay que limpiar nuestro cuerpo y también nuestra energía.

Este sábado 17, los danzantes y los músicos tradicionales se reunieron en el Nicho de la uv para dialogar en torno a la pregunta ¿Qué es lo que nos está haciendo daño?

En las opiniones vertidas fue asomándose la respuestas: según la sabiduría tradicional del Totonacapan, es la falta de respeto al cuerpo, de responsabilidad y compromiso consigo mismo y con su trabajo:

—Danzar y tocar no es un juego, es un compromiso. Y si le faltas te castiga y los doctores no entienden qué es lo que nos pasa, no es una enfermedad normal —dice Antonio Salazar de Gaona, danzante y músico.

La energía se cura con limpias, baños, hierbas, pero el consenso de todos los participantes es que lo mejor es prevenir: hacer buenas acciones, ser comprometidos, honestos y responsables con lo que se hace y con lo que se dice, porque de las acciones depende la salud de cada quien y también la de sus compañeros.

Justo sobre las acciones comunitarias se enfoca la participación de Ana Espinosa Vega, caporal de los danzantes de los Toreadores de Chumatlán, Veracruz, y creadora de una escuela que enseña a niñas y niños desde los 5 o 6 años. Ella le pregunta a los Abuelos la razón por la que las mujeres no eran aceptadas en las danzas.

La respuesta es unánime: aquella era una tradición y hoy está cambiando, no tiene que ver con la salud sino con la tradición que evoluciona y que hoy reconoce que las mujeres son libres de hacerlo.

Ana sonríe y al final dice, en entrevista:

—Para mí es un orgullo poder bailar y poder hablar con los Abuelos que me dan ideas y orientación. Es muy importante porque ahora las mujeres somos libres y somos parte de la danza.

Así, los danzantes y los músicos tradicionales encuentran en Cumbre Tajín un espacio para que la palabra sane, la memoria se restaure y la tradición se preserve y se transmita.