En Cumbre Tajín 2018 brillan los voluntarios

  • Provenientes de diversas partes de la República Mexicana, los voluntarios del Festival de la Identidad 2018 son una de las fortalezas del suceso.
  • Los voluntarios asisten a los integrantes del Centro de las Artes Indígenas y de otras áreas del Parque Takilhsukut, en Papantla, Veracruz.

En la décimo novena edición del Festival Cumbre Tajín, que se llevará a cabo hasta el 20 de marzo, en Papantla, Veracruz, la unión es una de las fortalezas para que perdure el brillo de la memoria. En la suma de manos y corazones que ayudan a que este festival se mantenga como uno de los sucesos culturales más importantes del mundo se encuentran los 200 voluntarios que provienen de la República Mexicana y España. En todas las áreas del Parque Takilhsukut, estos jóvenes apoyan en como anfitriones y como guías para que los visitantes tengan el mejor de los encuentros con las actividades, confirmando que el trabajo en equipo da buenos resultados.

Un caso es el de David Zafra, proveniente de Playa del Carmen, Quintana Roo.

—Soy voluntario en la Casa de Danzas Tradicionales con los voladores. Recibo a las personas y les explico lo que es la Ceremonia Ritual de Voladores; les muestro el museo; doy horarios y escucho sus opiniones. Como voluntario es la segunda vez que asisto al festival y me encanta porque es sentirse como en casa. Es sentirse como en un estado de tranquilidad increíble. Me siento en familia, la gente es increíble y es hermoso.

Para César Arturo Mendoza, de Poza Rica, Veracruz, es su tercera ocasión como voluntario.

—Me han cambiado de áreas y ahora me asignaron la Casa Mundo del Algodón. La primera vez estuve en talleres y el segundo año estuve recibiendo a los visitantes. Cuando vine por primera vez venía muy escéptico de que me cambiaría la vida, pero sí fue cierto y por eso regreso. Como voluntario es otra experiencia porque aprendes otras cosas que como visitante no logras captar.

David Román Atzin Patiño, de Papantla, Veracruz es voluntario en la Casa de la Pintura.

—Lo que hago es apoyar a la gente que viene, los registro y ayudo para que el taller no se sature. Es la primera vez que vengo como voluntario, pero sí ha sido una experiencia muy buena al ver otra perspectiva de lo que es Cumbre Tajín. Ya había asistido al festival pero como visitante y ahora que soy voluntario es muy distinta la mirada. Es increíble ver cómo la gente trabaja y se esfuerza para dar lo mejor de ella. Lo mejor es la convivencia y los conocimientos que vas adquiriendo”.

Israel López, de la Ciudad de México, también es voluntario por primera vez y su apoyo es en el área de talleres.

—Esto es algo distinto porque nunca había estado como voluntario en ningún lado y el ambiente de este festival me ha gustado mucho. Llegué por un amigo que ya había venido y decidimos venir 10 amigos de Ingeniería Industrial de la Universidad Nacional Autónoma de México. La verdad es algo que no conozco y aprender algo diferente es muy interesante. Ojalá hubiera más difusión para que venga más gente porque vale la pena conocer y hacer algo distinto de la cotidiano.