Hilos y bordados tejen la identidad totonaca de Cumbre Tajín 2018

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***Cumbre Tajín es una fiesta que reúne los hilos que cada visitante trae consigo para tejer la red de la sociedad: Jun Tiburcio, artista Totonaca.

***La exposición Tsinat / Hilos, en la Escuela de Museología Indígena del Centro de las Artes Indígenas y el taller de bordado prehispánico de la Casa Mundo del Algodón acercan la tradición del bordado a los visitantes.

Papantla Veracruz, a 17 de Marzo del 2018.-Como una gran madeja en la que todos estamos unidos, la experiencia del Festival Cumbre Tajín 2018 hace de los bordados y los tejidos una metáfora de la vida. En palabras de Jun Tiburcio, artista totonaca de Chumatlán, Veracruz::

—El Festival Cumbre Tajín es una fiesta que se ofrece al público. Es una lluvia de hombres, mujeres, niños, jóvenes que parecen hilos que tejen la sociedad del mundo. No sólo de Papantla sino del mundo. Aquí se juntan los grupos humanos: vienen nahuas, teenek, totonacos y de otros pueblos indígenas; vienen personas que hablan español, inglés, francés, coreano, italiano y otros idiomas. Cumbre Tajín es como una página de un libro que se abre para mostrarnos lo que hay que celebrar.

Para este artista que es poeta, pintor y bordador:

—Cada visitante trae consigo los hilos del lugar de dónde proviene y aquí se entretejen con los hilos de los demás. Así tenemos hilos de color rojo, azul o de cualquier color que se imagine y con los que se teje la red de la sociedad en la fiesta de Cumbre Tajín.

Jun Tiburcio presenta en el Escuela de Museología Indígena del Centro de las Artes Indígenas (cai) su exposición Tsinat / Hilos hasta el 20 de marzo, en el Parque Takilhsukut y exhibe una serie de prendas Totonacas bordadas por él en diferentes etapas de su vida artística. La preparación de esta exposición fue de un año para hacer brillar la memoria del Festival de la Identidad:

—Es una muestra de casi 70 piezas: algunas de ellas ya tienen cinco años y otras son muy recientes. Los visitantes de esta exposición pueden ver las batas, los huipiles y otras prendas que los dejan sorprendidos porque son testimonios de la memoria de nuestros antepasados, como ocurre con otras de las expresiones que se ven en el festival. Todos estos códices son bancos de información que hemos de leer con la vista y cada vez que abrimos el libro de donde viene la historia, brilla nuestra memoria para reflexionar sobre lo que acontece en la actualidad, lo que se dio en el pasado y lo que puede pasar después.

De igual modo:

—Tenemos que hacer brillar nuestra intelectualidad, nuestro trabajo, nuestros conocimientos del pasado, de hoy y del futuro para que podamos tener una mejor vida en México.

Mientras Tsinat / Hilos da a conocer la importancia de la tradición del bordado en la región del Totonacapan, la Casa Mundo del Algodón invita a sus visitantes a crear sus propios diseños. Poco a poco las mesas de trabajo se llenan para elaborar un bordado con la guía de las maestras tejedoras. Listos con un pedazo de manta, hilos y un bastidor, la maestra Minerva Salazar Ortega de El Morgadal, Papantla coordina el taller de bordado prehispánico.

—Para empezar, invitamos a que dibujen su bordado y luego les enseñamos la puntada de colmillo de león para que borden su dibujo. A la gente le gusta porque bordar relaja y divierte. Cada año atendemos mucha gente, con apoyo de todos los que integran esta Casa.

La Casa Mundo del Algodón forma parte del cai, institución por su trabajo en la regeneración de la cultura totonaca fue incluida en la Lista de Mejores Prácticas para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (unesco), en 2012.